Un reductor de tensión


Explicación del circuito y su montaje:
  

¿Estas seguro de que la tensión de tu casa es de 220v....o es de 240v

¿Usas un autotransformador para reparar tus radios.....?

Leer este interesante montaje y vuestros preciados aparatos durarán todavía muchos mas años....................

   

 Sin duda alguna, todos sabéis que según las directrices marcadas por el nuevo Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, el voltaje nominal de las redes monofásicas para uso doméstico, se está elevando desde el valor tradicional de 220 voltios hasta 230, lo que significa una subida de 10 voltios o lo que es lo mismo, un 4,55%. Pero éso no es todo, ya que según la norma, se establece un margen de elevación en horas de bajo consumo, de hasta un 7%, o sea, 15 voltios, con lo que ésa tensión se nos puede colocar en unos 245 voltios.
 En la mayoría de las zonas de España (yo todavía, por fortuna, no padezco en casa éste "mal", a ver cuánto dura...), ya se ha producido el cambio de tensión hacia el nuevo valor normalizado, que si bien no presenta grandes problemas para la mayoría de equipos actuales, especialmente los provistos de fuentes conmutadas o de transformadores con primario preparado para 230 voltios, los aparatos más antiguos pueden acusar adversamente el pequeño "esfuerzo" suplementario.
 Comoquiera que para la "buena salud" de los filamentos de las válvulas de nuestros receptores, la tensión debería mantenerse, dentro de lo posible, ligeramente por debajo de su valor nominal, y como también es raro encontrar receptores bi o multi-tensión con una gama lo suficientemente grande de voltajes primarios en su transformador de alimentación, será difícil disponer de una posición de 240 a 250 voltios en su conmutador de tensión, salvo que se trate de un receptor de origen británico, pues allí su norma les marca como voltaje estándar 240 voltios. 

 

Pero incluso con los aparatos preparados para 125 voltios, el caso es aún más peliagudo, debido a que la mayoría de ellos se alimentan mediante autotransformadores reversibles. 

Autotransformador reversible

Dado el hecho de que tanto los que todos tenemos en casa como los que aún se encuentran en el mercado, están todos ellos preparados para proporcionar una salida a 125 voltios (más exactamente 127) sólo cuando en su entrada se aplican tensiones que se aparten muy poco de los 220 voltios. Si al "primario" de uno de éstos dispositivos (permítaseme ésta expresión algo incorrecta, ya que es sabido que un autotransformador no tiene devanados independientes, sino uno solo con una o más tomas intermedias) le aplicamos tensiones en el margen de 230 a 235 voltios, en su "secundario" aparecerán de 134 a 136 voltios. ¡No queramos siquiera saber lo que "saldrá" con 240 voltios a la entrada! pues nada menos que ¡138,5 voltios!. Y eso que ya resulta excesivo para un aparato europeo de 125 a 130 voltios de tensión nominal, para un "inocente" receptor americano de 115-120 voltios, podría resultar catastrófico......... mejor ni pensarlo.


 Para todos aquellos que estáis pensando en costosos sistemas para controlar y reducir la tensión disponible entre fase y neutro de cualquier enchufe de casa, aquí os presento éste sencillo y casi diría que ridículo circuito, el cual, no obstante, prestará un evidente servicio a la hora de rebajar ésos voltios de más que nos traen a veces por la calle de la amargura, con la ventaja adicional de no producir distorsión en la forma de onda ni radio-interferencias, como ocurre con los reguladores electrónicos a base de triacs. 

  El montaje utiliza como componente clave un simple transformador reductor de los corrientemente empleados para fuentes alimentación de baja tensión, principalmente para equipos electrónicos de
semiconductores, cargadores de baterías, etc.
El circuito fundamental está basado en el mismo principio de lo que los electrotécnicos franceses llamaron hace algunas décadas "survolteur" (literalmente, "sobrevoltador"), disposición utilizada para elevar la tensión aplicada a los "feeders" y líneas troncales de distribución eléctrica, cuando el voltaje disponible era menor que el necesario para compensar las caídas debidas a la resistencia de los conductores y al consumo mismo de la red.
 En éste sistema, ellos intercalaban en serie con el circuito de alimentación, el secundario de un transformador cuya tensión era igual al valor en que se pretendía elevar la tensión original, y su
intensidad, igual a la máxima que se pudiera alcanzar en el circuito más un porcentaje determinado para prevenir cualquier sobrecarga por un pico en el consumo.
  Lógicamente, para que éste montaje en serie produzca efectos de elevación, la tensión secundaria ha de estar en fase con la original, sumándose por tanto los valores instantáneos de ambas tensiones.
 En nuestro caso, lo que pretendemos es TODO LO CONTRARIO, o sea, restar un determinado voltaje a la tensión original, esto es, a la de la red eléctrica.  Para ello, se intercala el secundario de un pequeño transformador en serie con la canalización, pero EN CONTRAFASE por tanto, CON SU
POLARIDAD INVERTIDA. El primario de ése transformador, está alimentado de manera normal en paralelo con la red misma. Es muy importante comprobar éste punto mediante la oportuna lectura
voltimétrica, ya que si conectamos el devanado EN FASE, se sumarán las tensiones, produciendo por tanto un indeseable efecto inverso a lo que buscamos.
 Si se ha efectuado la conexión de manera correcta, obtendremos una reducción de tensión de la misma cuantía que el voltaje de salida del secundario. A efectos prácticos y para nuestros propósitos,
generalmente bastará con valores en torno a los 12 voltios. Evidentemente, la intensidad máxima que debe proporcionar dicho transformador será con mucho, igual a la máxima que pretendamos
absorber con el aparato o carga que se desee alimentar, para ello y como ejemplo, citaremos el caso de un receptor que tenga un consumo de 50 watios a 220 voltios, y que se pretenda alimentar a partir de una tensión de red de 230 a 232 voltios. Tenemos así que: 50:220 = 230 mA, bastante para ello un pequeño transformador cuyo secundario nos entregue de 9 a 12 voltios bajo una intensidad de 300 mA, siendo la potencia disipada (y consumida) por el transformador de unos 3 watios como máximo.
Lógicamente, si se pretende controlar cargas de mayor envergadura o bien, obtener diferentes valores de reducción de tensión, habrá que escoger un transformador de mayor intensidad secundaria y/o también distintos valores de tensión de salida.
En el montaje propuesto, he escogido un transformador de la marca ROQMO, concretamente el modelo M-901, cuyo secundario tiene tomas a 4,5-6-7,5-9 y 12 voltios, para permitir un mayor grado de ajuste en la reducción de tensión; a su vez, la intensidad máxima de éste devanado es de 2 amperios, valor más que suficiente para controlar cargas de hasta 400-450 watios a su salida.

Tiene al mismo tiempo, la ventaja de ser un transformador estándar de fabricación en serie, por tanto, muy fácil de encontrar en el comercio, a la vez que su precio es muy moderado, pues no llega a los 15 euros (menos de 2500 pesetas), disponiendo también de toma primaria a 125 voltios. Puede parecer un contrasentido que éste transformador tenga toma para 220 en lugar de 230 voltios, pero ello no modifica en nada su comportamiento, pues es de los que "aguantan" muy bien el pequeño exceso de tensión en el primario, a la vez que un ligero exceso de tensión secundaria (menos de 1 voltio en la toma de 12 V) ayudará a conseguir una reducción ligeramente superior.

  Como todos los montajes en los que interviene la tensión de la red, hay que aconsejar vivamente que sean observadas todas las reglas básicas en cuanto al aislamiento y a la prevención de fugas o contactos accidentales, así como respetar el orden de conexiones para que el conductor "común" (puente B) sea el que vaya en todo momento conectado al neutro de la acometida de corriente, quedando la fase conectada al terminal correspondiente del primario y al puente A, que es el que establece continuidad con el terminal secundario y a través de éste, con la salida de tensión. Para asegurarnos de ello, será conveniente utilizar un simple destornillador "buscapolos" de lámpara de neón, de los típicos de electricista.
 Téngase muy presente que éste montaje NO AÍSLA GALVÁNICAMENTE CON RESPECTO A LA TENSIÓN DE LA RED, quedando todo él en contacto directo con ella, por tanto, hay que ser muy prudentes y prestar mucha atención a la hora de manipular cualquier circuito conectado a su salida,
especialmente en el caso de receptores universales. No hay que olvidar en ningún momento la inclusión del oportuno fusible en el circuito de entrada.
 El conmutador y el voltímetro podrían ahorrarse, optando por utilizar una sola salida, precisamente aquélla que nos proporcione la tensión de salida más adecuada, así como el voltímetro, que puede suplirse con un polímetro externo, tanto analógico como digital.  No obstante, éstos elementos añaden una evidente comodidad a la hora del manejo de la unidad, pues permiten un cambio rápido de tensión sin más que añadir o quitar uno o más "puntos" al conmutador. Por otra parte, el voltímetro incorporado hace más sencilla la lectura, sin necesidad de retirar el polímetro de otros menesteres, cuando estamos en plena faena en el taller, lo que podría acarrear algún descuido y contratiempo si no
cambiamos oportunamente la escala del instrumento al efectuar las medidas.
 También sería útil la inclusión de conectores de entrada y salida, un interruptor bipolar a la entrada para seccionar completamente todo el montaje e incluso un pequeño pilotito de neón a la salida del circuito, más que nada para avisar de la presencia de tensión y de que todo marcha correctamente, señalizando por ejemplo, de una eventual avería del fusible.
 Lo de la caja ya lo dejo a gusto de cada cual, aunque un buen montaje en gabinete de aluminio con las correspondientes rotulaciones, añadirá un estupendo toque "profesional" a éste sencillísimo aparato,
permitiendo además su conexión a tierra.
 Otra interesante opción sería la de utilizar cualquier carcasa de algún viejo elevador-reductor ya inútil, al que pueda acoplarse el transformador, aprovechando incluso su voltímetro original, una vez
puesto en serie con algunas resistencias adicionales y convenientemente tarado. De ésta forma, tendríamos un conjunto muy bonito que armonizaría espléndidamente con cualquiera de nuestros queridos aparatos de radio.


Ya para finalizar, solo decir que éste montaje se presta muy bien tanto a la alimentación directa de equipos que requieran 220 voltios, como de transformadores separadores y/o autotransformadores reversibles, los cuales nos darán la seguridad de que a su salida tendremos "justitos" los 125 voltios, e incluso menos, si para el montaje se opta por un transformador de mayor tensión secundaria, pongamos por caso de 18 o 24voltios.
   

Esquema:

 
  

MONICO GONZALEZ  "GERMANIO"  Escribeme y dime que te ha parecido